lunes, 22 de febrero de 2010

De satisfacciones y otras cosas


"Viviriamos mejor si bajaramos las expectativas sobre los resultados de nuestras decisiones" Barry Schwartz

En éste mundo donde cada día se alienta más y más la tecnología, hace falta educar desde pequeños para decidir más con el CORAZÓN.

Claro que son fundamentales los avances científicos y tecnológicos y quedamos anonadados ante esta voragine admirable de desarrollo, aumentando las posibilidades de elección.

El correlato es que también en éstos tiempos, el ser humano sufre en su capacidad de decidir o por lo menos de hacerlo con más tranquilidad, sin tanta presión.

Mas bien hay una indecisión y estrés constante sobre qué decidir, porque la duda nos puede consumir y el arrepentimiento o frustración por no poder tenerlo todo o quedar complacidos con todo nos puede llevar a ser poco felices con nosotros mismos. Se moviliza todo un arsenal de emociones.
De ahí lo del CORAZÓN

7 comentarios:

Furabia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Furabia dijo...

Asi es el ser humano, obtiene algo y por un instante se siente realizado, pero otra vez vuelve a querer algo que cree superior al anterior.

Gael dijo...

Hola RBC.
Hablas de las emociones y la tecnología tanto como de lo que se nos ofrece en variedad y cantidad.

Lo resumo de la siguiente manera: Aprender a decidir inteligente y emocionalmente coherentes

Un abrazo

educavent dijo...

Yo pienso que tomar las decisiones de manera emocional nos lleva a errores.
No creo que haya que temer a las decisiones racionales, a lo que hay que temes es a la tensión de tomar las decisiones
un abrazo

jenelvi dijo...

Creo que según la situación debemos reaccionar..ni mucho ni poco sea emocional o racional.

RBC dijo...

Se esta dejando de lado lo simple de la vida y el disfrute de ello. Ahora el bombardeo de los ofertas y contraofertas hacen que las personas nos volvamos menos claras o por lo menos que cierta confusión se apodere de nosotros. Hechos simples como comprar unos zapatos, o leche, o encontrar el colegio acorde a nuestras espectativas donde estudiarán nuestros los hijos por ejemplo, nos ponen algunas o muchas veces en jaque.

Carlos Caillaux dijo...

No quiero ni pensar adonde necesitarán llegar, que tanto requeriran las nuevas generaciones ante tanto avance de la tecnología, soportarán la urbes este desenfrenado crecimiento, podremos aún decidir con el corazón???