lunes, 18 de mayo de 2009

Mario Benedetti+


El escritor uruguayo Mario Benedetti, integrante de la Generación del 45 falleció ayer 17 de Mayo en la capital uruguaya a los 88 años.
Obtuvo varios reconocimientos internacionales, como el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (1999), el Premio Iberoamericano José Martí (2001) y el Premio Internacional Menéndez Pelayo (2005).
Sin embargo, el mayor reconocimiento ha sido el de su público, quienes lo admiramos ahora celestialmente.


Poema Cálculo De Probabilidades

Cada vez que un dueño de la tierra
proclama
para quitarme este patrimonio
tendrán que pasar
sobre mi cadáver
debería tener en cuenta
que a veces
pasan.


La muerte de su esposa y compañera de más de seis décadas en 2006 llenó de tristeza al autor, quien en su última obra hacía referencia a la soledad, a la vida sin su amada y se refería al final de sus vidas.

Acontece la noche y estoy solo/ cargo conmigo
mismo a duras penas/ al buen amor se lo llevó la muerte/ y no sé
para quién seguir viviendo.

6 comentarios:

Gael dijo...

Las paradojas que tiene la vida, en sus inicios de escritor no vendía ni un libro, ahora vende tantos libros que no se los puede contar.

Ha fallecido un maestro de maestros

Jenelvi dijo...

Lamentable pérdida, Mario Benedetti descanse en Paz.

malbicho dijo...

de los más queridos, de los más declamados, cantados, referidos

una gran pérdida, pero sus letras son nuestro más feliz consuelo

RBC dijo...

"Benedetti" significa "benditos" en italiano...qué más se puede decir de éste poeta con tanta sensibilidad humana. Realmente deja un gran vacío pero sus obras quedan en nuestros corazones.

NoSurrender dijo...

RBC, efectivamente, su obra queda dentro de nosotros, y vivirá mientras vivan lso corazones sinceros.

Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota

RBC dijo...

Pausa


De vez en cuando hay que hacer
una pausa

contemplarse a sí mismo
sin la fruición cotidiana

examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa

y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.