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domingo, 30 de enero de 2011

Lo efímero de la palabra


"Lo efímero de la palabra, y mucho más de la relativa permanencia que guarda en la escritura. Cuántas cosas decimos, muchas menos, aunque crecientes, las cosas que escribimos, muchisimas las que navegan en nuestro recuerdo pero inconmensurables aquellas que se pierden en el mar del olvido...Tal vez en el futuro la palabra de paso, por completo, a las imágenes, también fugaces y peor, efímeras. Por ello la palabra se parece tanto a la vida, vidas que se viven con el fulgor de estrellas o la opacidad de algunos cuerpos celestes, aún cuando las estrellas sean solo el recuerdo de soles que estallaron hace muchos miles o millones de años luz y de las cuales nos llega su pálida luz o de cuerpos celestes que no brillan en lo absoluto, pero tienen al menos la permanencia de la costumbre"

¿Qué nos depara?

El guerrero de la palabra. Lima 1960, escritor y poeta, a parte de estudioso de las ciencias politico-sociales y humanas.
Uno de mis preferidos.

martes, 7 de diciembre de 2010

“Es tan generosa que, hasta cuando cree que me riñe, me hace el mejor de los halagos"

Parte del emotivo y conmovedor discurso de MVLL en la Academia Sueca (07/dic/2010)


El escritor peruano Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura 2010, se emocionó y se quebró en medio de su discurso, al mencionar y agradecer a su esposa Patricia, con quien lleva 45 años de casado y con quien tiene tres hijos: Álvaro, Gonzalo y Morgana.

“El Perú es Patricia, la prima de naricita respingada y carácter indomable con la que tuve la fortuna de casarme hace 45 años y que todavía soporta las manías, neurosis y rabietas que me ayudan a escribir”, señaló el escritor en su discurso.

“Sin ella mi vida se hubiera disuelto hace tiempo en un torbellino caótico y no hubiera nacido Álvaro, Gonzalo, Morgana y tampoco los seis nietos que nos prolongan y alegran la existencia”, sostuvo.

“Ella hace todo y todo lo hace bien (…) Resuelve los problemas, administra la economía, pone orden en el caos, mantiene a raya los periodistas y a los intrusos, defiende mi tiempo, decide las citas y los viajes, hace y deshace las maletas”, dijo Vargas Llosa.

“Es tan generosa que, hasta cuando cree que me riñe, me hace el mejor de los halagos: Mario, para lo único que tú sirves es para escribir”, concluyó.

jueves, 7 de octubre de 2010

Mario Vargas Llosa, nuevo premio Nobel de Literatura 2010


“Lentamente se insinúa en nuestros países un clima más hospitalario para la literatura. Los círculos de lectores comienzan a crecer, las burguesías descubren que los libros importan, que los escritores son algo más que locos benignos, que ellos tienen una función que cumplir entre los hombres. Pero entonces, a medida que comience a hacerse justicia, el escritor latinoamericano, o más bien, a medida que comience a rectificarse la injusticia que ha pesado sobre él, una amenaza puede surgir, un peligro endiabladamente sutil.Las mismas sociedades que exilaron y rechazaron al escritor, pueden pensar ahora que conviene asimilarlo, integrarlo, conferirle una especie de estatuto oficial. Es preciso, por eso, recordar a nuestras sociedades lo que les espera. Advertirles que la literatura es fuego, que ella significa inconformismo y rebelión, que la razón del ser del escritor es la protesta, la contradicción y la crítica. Explicarles que no hay término medio: que la sociedad suprime para siempre esa facultad humana que es la creación artística y elimina de una vez por todas a ese perturbador social que es el escritor o admite la literatura en su seno y en ese caso no tiene más remedio que aceptar un perpetuo torrente de agresiones, de ironías, de sátiras, que irán de lo adjetivo a lo esencial, de lo pasajero a lo permanente, del vértice a la base de la pirámide social. Las cosas son así y no hay escapatoria: el escritor ha sido, es y seguirá siendo un descontento. Nadie que esté satisfecho es capaz de escribir, nadie que esté de acuerdo, reconciliado con la realidad, cometería el ambicioso desatino de inventar realidades verbales. La vocación literaria nace del desacuerdo de un hombre con el mundo, de la intuición de deficiencias, vacíos y escorias a su alrededor. La literatura es una forma de insurrección permanente y ella no admite las camisas de fuerza. Todas las tentativas destinadas a doblegar su naturaleza airada, díscola, fracasarán. La literatura puede morir pero no será nunca conformista.”

Mario Vargas Llosa (Arequipa - Perú 1936)
Fragmento del discurso al recibir el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos el 4 de Agosto de 1967 en Caracas

sábado, 13 de marzo de 2010

Miguel Delibes+


Miguel Delibes (1920-2010), escritor, periodista y académico español, autor de una extensa obra centrada en su Castilla natal, premiado con los más importantes galardones de la lengua española, falleció ayer 12 de marzo en su casa de Valladolid, a los 89 años, tras una larga batalla con un cáncer de colon que padecía desde hacía 12 años. . Nació en Valladolid en 1920.

Algunas de sus afamadas obras:
La sombra del ciprés es alargada, El camino, La hoja roja, Cinco horas con Mario o El hereje.


"El periodismo es un borrador de la literatura… Y la literatura es el periodismo sin el apremio del cierre"

"La televisión ha sustituido al abuelo como contador de historias"

Miguel Delibes.

jueves, 25 de febrero de 2010

De metáforas y conejos


El Conejo Blanco es un personaje del libro Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas (Lewis Carroll). Es el segundo personaje en aparecer en la obra, después de Alicia; de ojos rosados que usa chaqueta, chaleco y reloj de bolsillo con leontina, que pasa corriendo al lado de Alicia diciendo "¡Dios mío!¡Dios mío!¡Qué tarde voy a llegar!". Llena de curiosidad, Alicia lo sigue hasta su madriguera, que resulta ser un pasaje al País de las Maravillas. El Conejo aparece nuevamente en los últimos dos capítulos de la obra, como paje del Rey y la Reina de Corazones.

El Conejo en la obra representa el estrés de la vida que provoca que las cosas no se hagan del todo bien y haya que volver atrás y adelante varias veces para corregir los errores. Este ritmo de vida también le provoca ese despiste y que no reconozca todo lo que le rodea.

En la cultura popular, el Conejo Blanco se ha convertido en un símbolo, donde seguir al Conejo Blanco describe el acto de seguir a algo o a alguien ciegamente, y cuya persecución desemboca en aventuras y descubrimientos. Esta metáfora ha sido utilizada numerosas veces en la literatura, el teatro, el cine y la televisión.

Quién diría! tan mimoso, estresado y lindo a la vez :)